La verdad es que ha sorprendido mucho el análisis de la Comisión Ejecutiva Regional del PSM sobre los resultados electorales. Cabe incluso afirmar que ha decepcionado el silencio de la Ejecutiva, la ausencia de voces reclamando explicaciones, responsabilidades y cambios para la recuperación de la credibilidad, y la confianza futura de nuestro electorado. Cabe lamentar la ausencia de autocrítica y de un análisis tranquilo de esta derrota histórica del PSM. También es triste el silencio de toda la Ejecutiva, que se ha apuntado al slogan “todos somos responsables”.
Los ciudadanos están muy decepcionados con el PSOE, es cierto. La crisis económica ha golpeado con dureza a la ciudadanía. Pero hay que ser responsables, y tener bien presente que esta elección ha sido, autonómica y municipal.
La militancia del PSM tiene derecho a que Tomás Gómez, responsable directo y principal del fracaso electoral, explique las causas de la histórica derrota en Madrid, una de las más abultadas de toda España. Tomás Gómez no debe perder la capacidad autocrítica, no puede guardar silencio, tiene que realizar un análisis honesto de estos resultados, y los miembros de la ejecutiva regional, que representan a la mayoría del Partido, han debido exigir públicamente, de manera responsable y sosegada, estas explicaciones. La militancia quiere respuestas.
No se puede hurtar el debate a la militancia del PSM. El mensaje que han transmitido los ciudadanos a través de las urnas es claro. La hegemonía de la derecha en Madrid ha llegado a su cima.
La militancia está convocada a un Comité Regional el día 5 de junio. Las Agrupaciones Socialistas deberían celebrar, antes del Comité Regional, sus Asambleas, para que los delegados que acuden al máximo órgano de representación entre Congresos, transmitan el sentir y la preocupación de la militancia.
Como decíamos en el Manifiesto hay que evitar la reedición de viejos enfrentamientos estériles, pero este objetivo loable no puede funcionar como coartada para la autocomplacencia, el inmovilismo, el “aquí no ha pasado nada” o el “lo tenemos todo controlado”. Cuanta más unidad mejor, pero una unidad basada en el análisis serio de la derrota, la autocrítica honesta, la responsabilidad debida y el compromiso con los cambios. De la mano del resto del PSOE, claro, pero sin dejar que otros hagan nuestro trabajo. En un Congreso, y cuanto antes.
“Unidad de los socialistas, sí, silencio ante la derrota, no”
mayo 25, 2011 por cginer
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Las cosas no funcionan así; las agrupaciones ya no representan ni a los propios vecinos de cada barrio o municipio. Son lugares endogámicos en donde un par de personas se reparten los cargos, salvo excepciones. En Madrid tenemos un problema que es que ya no representamos a los ciudadanos. El PSM ni sus dirigentes representan al madrileño, a esa “gente común” que decimos representar.
Bien, los delegados no habrán hecho asambleas en muchos casos. Representarán la voz de comités locales endogámicos que dirán, tommy, si solo has perdido 7,5 puntos.
Esto es patético e indignante y entiendo que con gente así, los madrileños, “la gente común” no nos vote. Yo he votado al PSOE porque soy militante, pero cada vez estoy perdiendo la ilusión que tuve antes.
No solo hay que cambiar al Sr. Gómez, sino a la clase de dirigentes caciquiles que pueblan el PSM. Y cambiar los discursos: analizar como es Madrid, como son sus ciudadanos para poder adaptar el discurso socialdemócrata a un Madrid del año 2011.
Si no lo hacemos, seremos un partido residual en Madrid.